EL CAPITALINO

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sábado, 15 de mayo de 2010

ISLAS DE CALOR, ONDAS DE CALOR Y LLUVIAS EXTREMAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO

En tiempos recientes, las poblaciones del mundo en desarrollo han pasado de ser predominantemente rurales a urbanas, y en muchos casos, como el de México, forman parte de ciudades de grandes dimensiones.
Este crecimiento demográfico ha modificado, a veces de manera dramática, el entorno natural, hasta convertirlo en superficies donde prevalecen materiales impermeables y absorbedores de calor.
En la Ciudad de México, la degradación del terreno por la desaparición de los lagos en la cuenca, y el asentamiento de colonias con poca planificación, han ocasionado modificaciones en el clima, que se manifiestan principalmente en el aumento de la temperatura y la intensidad de las precipitaciones pluviales.
Las islas de calor
Uno de los efectos es la formación de “islas de calor”, domos de aire tibio que se posan sobre el centro de una urbe como consecuencia de las características de los materiales con que fue construida.
En el día, cuando reciben la radiación solar, esos materiales son absorbedores de calor, y por la noche, se desprenden de él con una menor rapidez con respecto a la zona rural circundante, lo que ocasiona diferencia de temperaturas entre una y otra.
La escasez de áreas verdes y cuerpos de agua, que actúan como sumideros de calor, contribuye también a la formación de este fenómeno climático.
La Ciudad de México semeja una superficie rugosa caliente, con islas de calor que no afectan la salud física ni mental de las personas. En el centro de la urbe, este fenómeno puede alcanzar una temperatura de hasta nueve grados centígrados de diferencia con respecto a la que hay en la periferia, explicó Elda Luyando López, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM.
Las islas de calor son isortermas (curvas que unen los puntos, en un plano cartográfico, que presentan las mismas temperaturas) que se cierran hacia la parte céntrica de una metrópoli; en la capital, la más cálida se ubica en el Centro Histórico, aunque pueden manifestarse sobre otros sitios de la metrópoli.
“Se presentan en forma más acentuada en épocas secas, principalmente en invierno, con cielo despejado y por la mañana, entre las seis y las ocho, y muestran su máxima intensidad cuando empieza a salir el Sol. La pérdida de calor, más lenta en el centro que en la periferia, ocasiona esta diferencia de temperatura”, reiteró la también colaboradora de Ernesto Jáuregui Ostos, precursor de climatología urbana en México.
En esa pérdida térmica, los llamados “cañones urbanos” –calles con filas de edificios altos, donde el proceso es aún más lento– juegan un papel fundamental. “En la noche se desprende el calor de ellos, pero a una rapidez menor que en las zonas rurales. Por otro lado, debemos considerar que en la ciudad también se genera calor por la quema de combustibles en vehículos y fábricas”, explicó.
Cuando comienza la temporada de lluvias se debilitan los contrastes y, por lo tanto, las islas de calor, porque las precipitaciones propician que las temperaturas sean similares en el centro y la periferia de la metrópoli.
Ondas de calor
Luyando López puntualizó que no debe confundirse isla de calor con una onda de calor. Esta última sí representa un riesgo para la salud, y muestra de ello, es que en Europa provocó, en 2003, una alta mortalidad entre ancianos.
Las ondas de calor son periodos de tres o más días, con temperaturas de 30 ó más grados centígrados (para el caso de la Ciudad de México), que a los capitalinos les parecen agobiantes, no así a los habitantes de urbes como Mexicali o Hermosillo.
“Ocurren principalmente en los años en que aparece El Niño, es decir, son intermitentes. En mayo de 1998, cuando se presentó este fenómeno meteorológico, hubo una onda de calor que duró más de 10 días, con temperaturas arriba de 30 grados centígrados; incluso, el 9 de mayo alcanzó un máximo de 33.9.
“Llegó junio y no llovió, y comenzaron los incendios en las zonas boscosas alrededor de la metrópoli. Durante 2009, ni siquiera rebasamos los 30 grados centígrados, y en lo que va de este año, esta temperatura se ha alcanzado en días recientes, pero no consecutivamente”, señaló.
Sin embargo, en opinión de la geógrafa, con el cambio climático global podrían presentarse regularmente ondas de calor que, además de incomodidad, podrían generar problemas de salud.
“Durante una onda de calor, los alimentos se descomponen más fácilmente, lo que haría posible una elevación de las estadísticas de enfermedades gastrointestinales”, acotó.
Al parecer, en México no existen registros de ondas de calor directamente asociadas a mortalidad; no obstante, Luyando López consideró probable que sí originen decesos entre bebés y ancianos, principalmente.
Lluvias extremas y jardines de altura
Las precipitaciones pluviales extremas constituyen otra secuela de la destrucción de áreas verdes en la Ciudad de México.
“En la actualidad, se puede decir que cae la misma cantidad de lluvia que en otras épocas (800 mm al año en el suroeste: Ciudad Universitaria y zonas montañosas; 400 mm en el noreste: Xalostoc y Aragón), pero llueve de manera diferente, porque el calor que se genera en la metrópoli y la formación más vertical de nubes convectivas, propician aguaceros más tormentosos, de mayor intensidad y durante menos tiempo, que causan inundaciones y vendavales que tiran árboles y cables de luz”, afirmó la investigadora.
Aunque considera que es difícil modificar completamente a la Ciudad de México, Luyando López piensa que sí se puede ayudar a reverdecerla.
“Hay que hacerlo a la escala que podamos, creando jardines en las azoteas y colocando macetas en balcones y terrazas, para tratar de disminuir la incomodidad por calor. Asimismo, a la hora de planear un fraccionamiento se debe tener en cuenta la cantidad de áreas verdes que necesitarán sus habitantes”, finalizó.


INSTALAN SISTEMA PRODUCTO DE LIMÓN PERSA PARA ELEVAR COMPETITIVIDAD

Con el fin de incentivar la productividad y competitividad del sector en los mercados internacionales, la cadena productiva se organizó y constituyó el Sistema Producto de Limón Persa.
El objetivo es fortalecer a México como productor mundial de limón persa, con 833 mil toneladas al año, de las cuales alrededor de 400 mil salen a la exportación. El valor estimado de la producción anual del limón persa es de mil 520 millones de pesos, de acuerdo con datos a 2008.
El Director de Fomento a la Agricultura de la SAGARPA, Simón Treviño Alcántara, destacó que en la estructura de reciente creación participan representantes de los principales estados productores como Veracruz que aporta el 63 por ciento de la producción nacional, Tabasco el ocho por ciento y Oaxaca el siete por ciento.
En tanto, Puebla y Yucatán aportan el cinco por ciento cada uno, Colima cuatro por ciento, Jalisco contribuye con dos por ciento y Nayarit se ubica con uno por ciento.
Para consolidar del Sistema Producto Limón Persa los involucrados integrarán cada uno de los eslabones de la cadena productiva con la creación de comités estatales.
El funcionario informó que los integrantes del Sistema Producto de Limón Persa eligieron como su representante no gubernamental a César Cortés Bello, en la suplencia a Fernando Enrique Morales Rubio, y en la secretaría técnica a José Guadalupe May Chable.
El trabajo del Sistema Producto de Limón Persa es mantener o incrementar la superficie sembrada de limón persa que aumentó de 13 a 58 mil hectáreas en los últimos 13 años. Para 2008 representó el 0.9 por ciento del total de superficie sembrada de cultivos perennes.
Además de que el Sistema Producto plantea una estrategia para impulsar la producción a través de la reconversión de cultivos, así como para intensificar labores preventivas y disminuir los riesgos de las plagas Huanglongbing (HLB) y el virus tristeza de los cítricos.
La primera reunión celebrada en el marco de su constitución como Sistema Producto Limón asistieron también el Director General de Vinculación y Desarrollo Tecnológico, Arnulfo del Toro Morales, el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Investigación y Transferencia de Tecnología, Jaime Antonio Paz Arrezola, así como el Diputado Federal integrante de la Comisión Especial de Citricultura, Fernando Santamaría Prieto y el alcalde del municipio de Carrillo Puerto, Veracruz, Álvaro Cruz Moreno. Además, de investigadores del ITESM, U.de G y de la Universidad Veracruzana.

REPARTIR ENTRE LOS POBRES CINCO MILLONES E PRENDAS D EVESTIR INCAUTADAS EN LOS ÚLTIMOS DOS AÑOS

El presidente de la Comisión Especial Encargada de Estudiar, Analizar, Evaluar y Supervisar el funcionamiento de las aduanas, puertos y aeropuertos nacionales, diputado Héctor Hugo Hernández Rodríguez, propuso que los bienes incautados como: ropa, zapatos, tenis, productos perecederos y artículos para el hogar, sean distribuidos entre la población de los 54 municipios más pobres del país.
Refirió que en los últimos 27 meses el gobierno federal decomisó cinco millones de prendas de vestir usadas y nuevas que entraron en forma ilegal al territorio nacional, cuyo valor aproximado es de 420 millones de pesos.
De los 4.9 millones de prendas de vestir que se han incautado en bodegas, tianguis y vehículos que transitan por las carreteras nacionales, el volumen alcanzaría para darle una prenda a cada habitante de los estados con la mayor pobreza, como son Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Aguascalientes, Tlaxcala, Campeche y Nayarit, aseguró.
Entre 2008 y 2010, el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en coordinación con diversas autoridades, ha realizado 81 operativos para verificar qué mercancías se encuentran en el país debidamente identificadas, 76 de combate al contrabando de perfumes, discos compactos, calzado, electrónicos y juguetes, así como 26 al sector calzado, en el periodo 2006-2007.
El diputado abundó que los mayores operativos para decomisar las prendas de vestir han sido en San Martín Texmelucan, en Puebla; Celaya, en Guanajuato; San Juan de Aragón, en la Ciudad de México y Guadalajara, en Jalisco.
Mencionó que la industria del vestido mantiene una constante presión en las autoridades para que se combata la piratería y se destruya la ropa decomisada y no regrese al mercado.
“La Cámara Nacional de la Industria del Vestido participa activamente con las autoridades en el decomiso de ropa usada, pirata y de contrabando, debido al grave daño que genera, siendo que 6 de cada 10 prendas que se comercializan son de procedencia ilegal”.
Destacó que cuando lo incautado se destruye se incurre en un conflicto de interés social que obliga a la búsqueda de alternativas de aprovechamiento que, sin fomentar perversos círculos comerciales, ayuden a paliar en algo la condición de 50.6 millones de compatriotas que habitan en alguno de los 54 municipios más pobres, que no tienen ni siquiera para una muda de ropa.
Tales municipios tienen un mínimo Índice de Desarrollo Humano (IDH), de los cuales 22 están en el estado de Oaxaca; 10 en Chiapas; 9 en Guerrero; 7 en Veracruz; 2 en Puebla y uno, en los estados de Jalisco, Nayarit, Chihuahua y Durango. Además, la mayoría de las demarcaciones son indígenas y en ellas viven aproximadamente 699 mil 891mexicanos.
A través de un punto de acuerdo que analiza la Tercera Comisión de la Permanente, Hernández Rodríguez pide que el Ejecutivo Federal, a través de las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Desarrollo Social, así como del Servicio de Administración Tributaria, del Sistema de Administración de Bienes, de la Dirección General de Aduanas, y la Cámara de Diputados se instrumenten los acuerdos, a efecto de que se lleve acabo, a través de las tiendas Diconsa, la distribución de los bienes incautados entre la población más pobre.
“La prioridad es clara: brindar apoyo a las familias de los municipios que más lo necesitan, que son quienes han visto afectado su poder adquisitivo y sus oportunidades de vida. Es fundamental hacer el esfuerzo y contribuir en la ruptura del ciclo intergeneracional de la pobreza”, enfatizó.

DE CIEN MIL ARMAS DECOMISADAS EL 96% SON ADQUIRIDA LEGALES EN EU: VARGAS FOSADO

El presidente de la Comisión de Defensa Nacional, Ardelio Vargas Fosado, señaló que en los operativos conjuntos del gobierno federal y sus autoridades se han decomisado cerca de cien mil armas, de las cuales el 96 por ciento son nuevas, adquiridas en establecimientos de la frontera con los Estados Unidos y que han ingresado a México de manera totalmente ilegal.
Precisó que las rutas que utilizan las organizaciones criminales beneficiadas con el trasiego ilegal de armas y de dinero en efectivo, son las mismas rutas para el tráfico de cocaína y mariguana pero en sentido inverso.
“Hemos detectado desde hace tiempo un problema muy grave con el tráfico ilegal de armas, principalmente en el flujo del norte hacia el sur, o sea de los Estados Unidos hacia México”.
Estados Unidos debe hacerse cargo de la parte de responsabilidad que le toca para atender al fenómeno, ya que el tema de las armas no representa por sí mismo un riesgo, pero sí lo es el uso de las armas para desarrollar una actividad criminal como es el narcotráfico y la violencia generada por la delincuencia organizada, consideró el legislador.
Destacó que próximamente la Comisión a su cargo trabajará sobre la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, que dote de un nuevo marco legal lo suficientemente avanzado para contener este fenómeno.
Enfatizó la necesidad de actualizar el marco jurídico, ya que en el tiempo en que fue realizado el actual se basaron, para restringir el armamento del uso exclusivo del Ejército, en el calibre de las armas. “Nosotros estamos viendo lo que es el alcance, la precisión y la capacidad de destrucción de las armas, así como los avances tecnológicos”.
Resaltó que los altos índices de violencia no solamente se ven en México, sino también en algunas partes de la frontera de Estados Unidos, los cuales son derivados de la actividad del narcotráfico y del crimen organizado, por lo que algunos estados de la Unión Americana han empezado a tomar medidas para tener control sobre las armas.
Informó que actualmente se trabaja sobre una minuta enviada por el Senado en materia de la Ley de Seguridad Nacional, que faculta al Ejecutivo Federal para disponer del total de las fuerzas armadas y hacerle frente a un fenómeno que ha rebasado las capacidades de las policías y de los cuerpos operativos locales.
“Estamos trabajando ya desde hace algunos días; es una minuta que llegó del Senado así como en leyes secundarias en materia de uso de Armas de Fuego y Explosivos que permitan tener el marco suficiente para atender y cubrir las expectativas que tiene la ciudadanía para contener este fenómeno del crimen organizado”.