EL CAPITALINO

EL CAPITALINO
Visita nuestro nuevo sitio

jueves, 8 de julio de 2010

MÉXICO SE HA CONVERTIDO EN NOTABLE FUENTE DE UTILIDADES PARA LAS EMPRESAS TRASNACIONALES

A partir de 1994 México se ha convertido en fuente importante de utilidades para las empresas trasnacionales. De acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), entre 1994 a 2004 las utilidades y dividendos que fueron pagadas a las empresas extranjeras equivalen a 29.3 por ciento de los flujos de entrada de la Inversión Extranjera Directa (IED).
De enero de 1994 a diciembre de 2006 la cifra de IED que ingresó a México fue de 197 mil 625 millones de dólares, señala el doctor Gregorio Vidal Bonifaz, investigador del Departamento de Economía de la Unidad Iztapalapa, en el artículo “Empresas Transnacionales, inversión extranjera directa y financiamiento de la inversión en México”.
Vidal Bonifaz comenta que las utilidades no proceden necesariamente de las exportaciones realizadas por las empresas trasnacionales, ya que algunas de ellas están concentradas en el mercado interno.
Tal es el caso de la industria de alimentos o el comercio en grandes superficies, además son firmas que operan con importaciones. Pero también las empresas exportadoras tienen una contribución marginal en la generación de valor agregado, debido al alto grado de contenido importado en sus exportaciones.
En el artículo, que forma parte del libro Globalización y regionalismo: Economía y sustentabilidad, sostiene que aun cuando disminuyan los ingresos de la IED, el pago de utilidades se mantendrá, constituyéndose en una presión sobre la balanza de pagos de México.
En esta tónica, la IED, sumada con otras formas de inversión extranjera, las deudas del gobierno y las empresas colocadas en los mercados del extranjero, tienen resultados negativos en la cuentas de la economía con el exterior.
Sobre el origen de la IED, establece que de 1994 a 2006 las empresas de Estados Unidos invirtieron 60.9 por ciento del total, en tanto que Alemania, Inglaterra, Canadá, Japón, España y Holanda realizaron casi 30 por ciento de toda la inversión en estos años.
La IED que llega al país se compone de importación de activos de la empresa maquiladora (12.8 por ciento), cuenta entre compañías (13.8 por ciento), reinversión de utilidades (16.4 por ciento) y nuevas inversiones (56.9 por ciento), ilustra el especialista.
El investigador puntualiza que la IED realizada en la industria automotriz entre 1997 a 2004 representa 15 por ciento de toda la nueva inversión que recibimos del exterior, para el periodo 1999 a 2006 le inversión materializada en la industria automotriz, incluyendo recursos para establecer nuevas plantas y accesorios para camiones, alcanzó 28.8 por ciento.
Uno de los signos distintivos del sector automotriz en México es que la mayoría de la producción de automóviles y camiones se destina a la exportación. En 2006 78.8 por ciento de la producción se destinó a la exportación, pero en ese mismo año las ventas en el mercado interno se cubrieron con 66.4 por ciento de unidades importadas.
El autor argumenta que mediante la promulgación de la Ley de Inversiones Extranjeras en 1993 se creó un nuevo escenario en donde se eliminaron las restricciones para la IED en la petroquímica secundaria, en automóviles y en la fabricación de autobuses, camiones y sus partes.
Además, existe la tendencia gubernamental de eliminar restricciones legales a la participación del capital extranjero en la economía nacional, a pesar de las limitaciones o excepciones que contempla el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La política económica que impulsa el gobierno federal considera como sustancial el interés de diversos grupos de empresas extranjeras, para generar un nicho de mercado propicio para garantizar la rentabilidad del capital, por ello puntualiza, “con estas acciones se advierte una profundización de la dependencia de la IED”.

No hay comentarios: