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lunes, 12 de abril de 2010

ENTRE 30 Y 60 POR CIENTO DE PACIENTES NO RESPONDE EFICAZMENTE A UNA TERAPIA FARMACOLÓGICA

Entre 30 y 60 por ciento de los pacientes no responde de manera eficaz a una terapia farmacológica contra arritmia cardíaca, depresión, incontinencia, hipertensión arterial, osteoporosis, artritis reumatoide y esquizofrenia, entre otros trastornos.
Las reacciones adversas a los fármacos constituyen un problema más importante de lo estimado en el uso y el desarrollo de medicamentos por ser una de las causas más comunes para retirar una sustancia del mercado, con repercusiones financieras negativas para la industria del sector.
Al hacer un análisis de la Farmacogenómica como terapia personalizada, la doctora Marisol López López, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), sostiene que el riesgo de presentar toxicidad o ineficacia por el consumo de un medicamento proviene de la interacción entre los genes y el ambiente, este último constituido por dieta, edad, tabaquismo y consumo de alcohol.
Estos factores actúan con los genes individuales y puede asumirse que los agentes genéticos contribuyen con entre 20 y hasta 95 por ciento en la variabilidad observada en la disposición y los efectos de los fármacos.
Por tanto, el conocimiento de los elementos genéticos que afectan la respuesta farmacológica es fundamental, tanto en la terapia como en el desarrollo de los medicamentos, indica la también miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
Existen muchos ejemplos de la variabilidad individual en la respuesta a los fármacos, tanto en términos de eficacia como de toxicidad que se han asociado a polimorfismos en los genes que codifican para enzimas, receptores y transportadores implicados en las vías de disposición de sustancias.
La profesora del Departamento de Sistemas Biológicos señala que las enzimas metabolizadoras de fármacos –encargadas de realizar las reacciones químicas del metabolismo de medicamentos– desempeñan un papel prioritario en la biotransformación de los productos xenobióticos que se introducen en el cuerpo humano.
De manera natural, aquéllas protegen o defienden el cuerpo contra agentes potencialmente dañinos del medio ambiente, y metabolizan una variedad de sustancias endógenas: esteroides, ácidos biliares y grasos, prostaglandinas –lípidos oxidados e insaturados– y aminas biogénicas, entre otras.
En los humanos los citocromos P450 son una súper familia de enzimas implicada en más de 90 por ciento del metabolismo de los fármacos, un proceso biológico que comprende una serie de modificaciones químicas en la estructura de los medicamentos.
Las CYP2C9, CYP2C19 y CYP2D6 son las enzimas más polimórficas, pues metabolizan cerca de 40 por ciento de los medicamentos que se comercializan en el mercado, por lo que han sido las más relevantes para la Farmacogenética.
La CYP2D6 –producto proteico codificado por el gen CYP2D6– es responsable del metabolismo de 25 por ciento de los fármacos de la práctica clínica actual, entre los que se encuentran antidepresivos tricíclicos, agentes neurolépticos, beta bloqueadores, antiarrítmicos, inhibidores de recaptación selectiva de serotonina y opiáceos.
El gen CYP2D6 se localiza en el cromosoma 22 y tiene más de 70 polimorfismos que, dependiendo de las variantes que presente cada persona pueden clasificarse en cuatro grupos basados en la capacidad para metabolizar los fármacos: metabolizador ultra rápido (MU), rápido (MR), intermedio (MI) y lento (ML).
La investigadora de la Unidad Xochimilco precisa que los pacientes con ML presentan baja o nula actividad de la enzima CYP2D6, lo que traerá como consecuencia alteraciones en el metabolismo y excreción de muchos fármacos, aumentando las probabilidades de manifestar reacciones adversas.
En contraste, en los casos MU se corre el riesgo de ineficacia al tratamiento farmacológico, por lo que requerirán dosis más altas que las prescritas de manera habitual para conseguir concentraciones terapéuticas.
La meta de la Farmacogenómica, subraya, es definir la contribución de las diferencias genéticas en el metabolismo o en los receptores de medicamentos sobre la respuesta farmacológica para el diseño de tratamientos personalizados.
Los beneficios potenciales de dicha ciencia incluyen el aumento en la eficacia y la prevención de las reacciones adversas de un medicamento; la mejora en el cuidado de los pacientes, y la disminución de los costes.
Estos factores implican que el conocimiento de los principios y las aplicaciones de la Farmacogenómica serán parte indispensable de la terapia farmacológica en la Medicina Clínica del futuro.


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