Luego de realizar visitas de verificación a 59 juzgados cívicos de las 16 delegaciones políticas, integrantes de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) pudieron constatar la carencia de personal, el deterioro y falta de limpieza de las instalaciones así como la insuficiencia de material y papelería adecuada para llevar los procesos.
Visitadoras y Visitadores de la Dirección Ejecutiva de Seguimiento (DES), Tercera Visitaduría y Dirección General de Quejas y Orientación (DGQyO), así como personal de la Dirección General de Comunicación Social recorrieron el 84% del total de los 70 juzgados cívicos, ubicados en igual número de Coordinaciones Territoriales.
La DES de la CDHDF considera que hay una involución en el estado en el que se encontraban los juzgados cuando se realizó el Informe Especial sobre la situación de los juzgados cívicos del Distrito Federal durante 2004, así como respecto al cumplimiento de algunos puntos de la Recomendación 3/2001, que de acuerdo con la información recibida por las delegaciones, se consideraba tenían un buen avance, a reserva de verificarlos in situ.
Algunos de los hallazgos hechos por las visitadoras y visitadores son: juzgados que tienen que cerrar durante algún turno por falta de personal para atender, en algunos incluso no hay jueces, auxiliares ni policías, y si se presenta algún infractor lo mandan a otra Coordinación Territorial; instalaciones en muy mal estado, sucias, sin material para realizar las audiencias; inoperatividad del Sistema de Registro de Infractores (del cual se había dicho en 2006 estaba instalado en todos los juzgados), lo cual impide a un juez saber si hay reincidencia de un infractor y la Ley de Cultura Cívica establece que en caso de reincidencia los infractores no tienen derecho a fianza y tienen que cumplir al arresto.
Miembros de este Organismo observaron que algunos de los juzgados visitados cuentan con computadora, tienen el Sistema, funciona y lo saben manejar, pero en otros, quienes ahí laboran no saben cómo usarla, la computadora no sirve y se sigue llevando los registros a mano, o el personal no sabe cómo operar el Sistema.
Las y los Visitadores conocieron de las quejas del personal: insuficiente presupuesto para atender el juzgado debidamente; incremento de la carga laboral, en particular las responsabilidad de intervenir en choques automovilísticos cuando no haya lesionados, pero no aumenta el número de trabajadores ni los recursos; falta de mobiliario; situaciones de riesgo, salarios sin homologar con el de Ministerio Público, pese a que la ley así lo establece; suspensión del servicio de limpieza. Los jueces cívicos piden dignificar su trabajo.
En cuanto a los infractores, los entrevistados sólo reportaron falta de alimento porque éste no llegaba de la delegación. Aunque las galeras son frías si se les ofrecen cobijas no hay quién las lave y las mantenga en un estado digno de uso. Hay carencia de agua en varios juzgados, no se limpian las galeras, en alguno se observó presencia de cucarachas en el área de seguridad.
En el Informe de 2004 se señalaba que había juzgados que tenían un servicio de limpieza deficiente, porque se hacía tres veces a la semana y no era lo óptimo, ahora, se encontraron juzgados donde se suspendió el servicio de limpieza, lo que hacen es cooperar entre el personal para pagarle al que hace la limpieza en las instalaciones de la Procuraduría, otros lo hacen ellos mismos, y en un juzgado la juez hace la limpieza.
Visitadoras y Visitadores de la Dirección Ejecutiva de Seguimiento (DES), Tercera Visitaduría y Dirección General de Quejas y Orientación (DGQyO), así como personal de la Dirección General de Comunicación Social recorrieron el 84% del total de los 70 juzgados cívicos, ubicados en igual número de Coordinaciones Territoriales.
La DES de la CDHDF considera que hay una involución en el estado en el que se encontraban los juzgados cuando se realizó el Informe Especial sobre la situación de los juzgados cívicos del Distrito Federal durante 2004, así como respecto al cumplimiento de algunos puntos de la Recomendación 3/2001, que de acuerdo con la información recibida por las delegaciones, se consideraba tenían un buen avance, a reserva de verificarlos in situ.
Algunos de los hallazgos hechos por las visitadoras y visitadores son: juzgados que tienen que cerrar durante algún turno por falta de personal para atender, en algunos incluso no hay jueces, auxiliares ni policías, y si se presenta algún infractor lo mandan a otra Coordinación Territorial; instalaciones en muy mal estado, sucias, sin material para realizar las audiencias; inoperatividad del Sistema de Registro de Infractores (del cual se había dicho en 2006 estaba instalado en todos los juzgados), lo cual impide a un juez saber si hay reincidencia de un infractor y la Ley de Cultura Cívica establece que en caso de reincidencia los infractores no tienen derecho a fianza y tienen que cumplir al arresto.
Miembros de este Organismo observaron que algunos de los juzgados visitados cuentan con computadora, tienen el Sistema, funciona y lo saben manejar, pero en otros, quienes ahí laboran no saben cómo usarla, la computadora no sirve y se sigue llevando los registros a mano, o el personal no sabe cómo operar el Sistema.
Las y los Visitadores conocieron de las quejas del personal: insuficiente presupuesto para atender el juzgado debidamente; incremento de la carga laboral, en particular las responsabilidad de intervenir en choques automovilísticos cuando no haya lesionados, pero no aumenta el número de trabajadores ni los recursos; falta de mobiliario; situaciones de riesgo, salarios sin homologar con el de Ministerio Público, pese a que la ley así lo establece; suspensión del servicio de limpieza. Los jueces cívicos piden dignificar su trabajo.
En cuanto a los infractores, los entrevistados sólo reportaron falta de alimento porque éste no llegaba de la delegación. Aunque las galeras son frías si se les ofrecen cobijas no hay quién las lave y las mantenga en un estado digno de uso. Hay carencia de agua en varios juzgados, no se limpian las galeras, en alguno se observó presencia de cucarachas en el área de seguridad.
En el Informe de 2004 se señalaba que había juzgados que tenían un servicio de limpieza deficiente, porque se hacía tres veces a la semana y no era lo óptimo, ahora, se encontraron juzgados donde se suspendió el servicio de limpieza, lo que hacen es cooperar entre el personal para pagarle al que hace la limpieza en las instalaciones de la Procuraduría, otros lo hacen ellos mismos, y en un juzgado la juez hace la limpieza.