La Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob), y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), acordaron una mayor coordinación y el desarrollo de acciones conjuntas, tanto preventivas como de apoyo a la población, ante el inicio de la fase más intensa de la temporada invernal, que comenzará en diciembre y terminará a finales de marzo de 2010.
En conferencia de prensa conjunta, Laura Gurza Jaidar y José Luis Luege Tamargo, ratificaron que ambas dependencias del Gobierno Federal concluyeron los preparativos técnicos y operativos para atender de manera conjunta en todo el país los efectos de las bajas temperaturas, lluvias y tormentas originadas por la entrada de los frentes fríos, así como las masas de aire polar asociadas a estos fenómenos.
El Director General de la Conagua, José Luis Luege Tamargo, indicó que con base en las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, para el resto de la temporada invernal se prevé el arribo al país de 25 a 30 frentes fríos, entre los meses de diciembre de este año y marzo de 2010, adicionales a los 13 sistemas que ya se han registrado antes del cierre de 2009.
Por su parte, la Coordinadora General de Protección Civil, Laura Gurza, hizo un recuento de las declaratorias de emergencia y de desastre, atendidas con recursos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN). Se atendieron 21 de emergencia en 8 estados afectados, apoyando a 110 municipios con insumos por un monto de más de 288 millones de pesos. En cuanto a declaratorias de desastre, se emitieron 17 para 8 estados afectados, atendiendo a 96 municipios con un importe autorizado al día de hoy de 2,518 millones de pesos.
También, señaló que se debe avanzar en la consolidación de un Sistema Nacional de Protección Civil acorde con la transformación que necesita el país, a fin de que sirva como un instrumento para una visión de largo plazo, con el propósito de consolidar la protección civil como una política pública de concertación y coordinación, para lograr un enfoque transversal del manejo integral de riesgos entre los tres órdenes de gobierno y los sectores social y privado.
El tránsito de estos fenómenos por el territorio nacional originará, en su mayoría, condiciones de "Norte" (vientos fuertes intensos, oleaje elevado, lloviznas persistentes y chubascos ocasionales) en el Golfo de México, la Península de Yucatán, el Istmo y Golfo de Tehuantepec.
Adicionalmente, los sistemas invernales pueden, en casos extremos, asociarse con tormentas invernales, generando vientos fuertes, tempestades de nieve, aguanieve y bajas temperaturas.
Ante estos posibles escenarios, el Titular de la Conagua y la Coordinadora General de Protección Civil de la Segob, destacaron la necesidad de que tanto las autoridades estatales y municipales, al igual que la población en general, atiendan puntualmente los pronósticos y avisos del Servicio Meteorológico Nacional para reducir los riesgos de afectaciones y daños a la integridad física de las personas, sobre todo en regiones vulnerables como son las partes altas de la montaña del norte y centro del país, valles y zonas costeras más expuestas a los efectos de frentes fríos y bajas temperaturas.
Por lo que hace al balance de la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2009, se informó que hasta el 31 de octubre se tuvo una lámina de precipitación acumulada de 659.4 milímetros (mm), que representa una disminución del 8%, respecto al promedio de 717.5 mm registrada en el periodo de 1941 a 2008.
La distribución de esta precipitación en el territorio nacional fue irregular, ya que mientras en los estados de Baja California Sur y Morelos, se registraron incrementos de 34.8 y 16.6 por ciento, respectivamente; en Baja California y Yucatán, hubo una disminución de la lluvia acumulada del 53.9 y 43.9 por ciento.
En el caso del Distrito Federal, la lluvia acumulada fue del orden de 709 mm, observando también un comportamiento irregular, toda vez que durante el periodo entre mayo y agosto, la cantidad de precipitación registrada se mantuvo por debajo de la normal, mientras que en septiembre y octubre se registraron tormentas intensas, alcanzando al final de la temporada de lluvias un valor cercano a lo normal, con un balance positivo del 0.09 por ciento.
En contraste, el Estado de México, con una acumulación de precipitación de 720 mm durante la temporada,, reportó una disminución de lluvias de 14.9 por ciento por debajo del su valor promedio.
Al 30 de noviembre, fecha en que concluye la temporada de ciclones tropicales y huracanes en el Pacífico y el Atlántico, se registró un balance por debajo del comportamiento normal, debido a que de los nueve ciclones tropicales, únicamente el huracán "Jimena" y la tormenta tropical "Rick" impactaron las costas del territorio nacional.
Del 1º. de enero al 24 de noviembre se registraron un total de 440 tormentas intensas (con umbral superior a 70 mm en 24 horas) de las cuales 47 fueron tormentas torrenciales (superiores a 150 mm en 24 horas). La tormenta más intensa del año 2009 en México fue la registrada en Guaymas, Sonora con una cifra record de 514.9 mm ocurrida entre el 3 y 4 de septiembre a causa del paso del huracán "Jimena".
Finalmente, Conagua informó que la caracterización de la temporada de lluvias y tormentas en México estuvo por debajo de lo normal. Su comportamiento fue irregular con un inicio tardío, una notable baja en julio y agosto, tormentas muy intensas en septiembre y octubre, culminando tardíamente a inicios de noviembre.